Hasta 84 millones de mexicanos se contagiarán de Covid-19: López-Gatell

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Después de que en México se declarara la emergencia sanitaria por el coronavirus Covid-19 y la suspensión de actividades no esenciales en el sector público y privado se ampliara hasta el próximo 30 de abril, 10 días más de lo previsto en días anteriores, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell indicó que “dada la propagación del virus estimamos que el 80% de la población, aproximadamente 84 millones de mexicanos, al final de la epidemia, podrían estar contagiados”.

López-Gatell, en entrevista con Danielle Dithurbide para Despierta, indicó que “en esta primera oleada, que podría prolongarse hasta agosto o septiembre, podría haber hasta 250 mil personas que requirieran consulta, de esas 80 son leves, se van a su casa y se recuperan, 15 requerirán hospitalización y el 5% requerirían terapia intensiva”.

En cuanto a la Fase 3, a la cual “inevitablemente llegaremos”, el subsecretario de salud mencionó que “no es solo los números de casos que se contarían por miles sino la distribución geográfica que, afortunadamente no ha afectado a zonas rurales, pero es casi un hecho que va a comenzar a propagarse en todas las zonas, en todos los asentamientos humanos”.

Sin embargo, reconoció que en México el toque de queda “no es deseable en término de las garantías constitucionales que no queremos que se pierdan; en términos de la operación técnica del manejo de una epidemia, es mucho más conveniente tener la participación social activa porque si empieza a tensarse la vida social con medidas extremas que involucran la restricción o cancelación de las garantías sociales, ya está el Gobierno operando solo, lo que necesitamos es que la sociedad sea parte como lo ha sido hasta ahora”.

Hugo López-Gatell recordó que “cuando declaramos la Fase 2 fue para declarar la importancia de ¡quédate en casa!, porque es la frase que resume lo importante de las acciones de hoy, para que no tengamos una epidemia masiva en la Fase 3”.

De igual manera reconoció que el reto principal de la Fase 3 “va a ser la ocupación hospitalaria, poder tener suficiente espacio, camas, personal, ventiladores y monitores para poder atender a las personas” para lo cual desde el 3 de enero “estuvimos preparándonos para esa fase, muy probablemente habrá hospitales de campaña, estoy hablando de camas en estacionamientos de los hospitales, obviamente con todas las garantías de seguridad en un operativo bien planeado”.

Sin embargo, reconoció que esto forma parte del sistema de salud, “no debe sorprendernos si en la fase más alta de la transmisión, la población empieza a ver hospitales de campaña, temporales, pues es parte de la prevención, no es lo convencional, pero estamos respondiendo a la emergencia”.

En cuanto a las pruebas, López-Gatell mencionó que se realiza el mismo procedimiento que para la influenza, es decir “se realizan a través de un hisopo que entra por la nariz y tiene que llegar a la faringe, esta secreción respiratoria se transporta en un líquido especial que conserva el virus activo y después se extrae el material genético del virus y es la prueba diagnóstica por excelencia”.

Reconoció que las pruebas rápidas, “hasta el día de hoy no se recomiendan pues funcionan de manera muy diferente, detecta anticuerpos que son las proteínas que producen los glóbulos blancos cuando hay una infección y hasta el momento la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomienda el uso de estas pruebas”.

Además, reconoció que se están haciendo las pruebas suficientes para el monitoreo “desde el principio, para la vigilancia epidemiológica fueron 9 mil 100 originales, después tuvimos un cargamento de 35 mil y estamos por recibir uno adicional de 70 mil y conforme se requieran vamos a seguir ampliando la capacidad de prueba”.

Hugo López-Gatell mencionó que “el sistema de salud puede estar tan preparado siempre y cuando logremos bajar la curva, y si no logramos bajarla porque hoy no nos quedamos en casa, cualquier expansión que hagamos puede ser insuficiente”.

De igual manera indicó que en México se tienen cinco elementos importantes para combatir la pandemia del coronavirus Covid-19, pues se trata de “un escalamiento gradual”, por ello desde enero “empezamos con la infraestructura básica que reorganizamos para que haya colaboración entre las distintas instituciones de salud, en segundo hicimos la reconversión hospitalaria, en donde dedicamos hospitales parcial o totalmente a que sean hospitales Covid, la tercera es la expansión hospitalaria, en donde  hablamos de hospitales inflables, hospitales de campañas, para los cuales hemos adquirido distintos insumos y equipos.

En cuanto al cuarto nivel, se refirió al uso de la infraestructura privada en donde se permite que las autoridades sanitarias puedan hacer uso inmediato de las instalaciones privadas es decir, “si una persona que no tiene la posibilidad de pagar una hospitalización en este tipo de cadenas podrá llegar a recibir atención sin embargo, esto no es a capricho, no quiere decir que si alguien no quiere ir a un hospital público mejor se va a un hospital privado  y reclama que no le cobren la cuenta, esto no es así, es un elemento planeado y solo por disposición de las autoridades sanitarias”.

El quinto elemento es el uso de instalaciones masivas que no están destinadas para el uso de salud como hoteles o gimnasios mismos que ya están contemplados, como ocurre en otros países.

En cuanto al material de protección en los hospitales, reconoció que existe confusión sobre cuál es el equipo de protección que se necesita, “estamos teniendo un desperdicio, por ejemplo, las mascarillas de alta seguridad N95, son destinadas para uso del personal que está directamente en contacto con el paciente, aquellos que están haciendo procedimientos como la toma de muestras o la entubación porque genera aerosoles respiratorios”.

En cuanto a la consulta médica ordinaria, “si un paciente llega porque cree tener los síntomas y yo como médico sospecho que tiene la enfermedad, bastaría con un cubreboca normal, mejor aún si lo usa el paciente, porque la protección mayor está cuando lo usa el paciente posible portador del Covid-19”.

Indicó que, si un adulto mayor, mujer embarazada, o con una enfermedad crónica acude al médico y cree tener los síntomas de Covid-19 no tiene que esperarse a la prueba, “tiene que ir a una evaluación médica en donde le harán otro tipo de pruebas, desde el examen clínico para ver cómo están sus pulmones, posiblemente una tomografía de tórax, y el médico va a decidir si amerita hospitalización o puede seguir su recuperación en casa”.

Finalmente, reconoció que “no existe ninguna garantía de que se sobrepase el sector salud, todo depende de las medidas que tomemos, todas están basadas en evidencia científica, en las mejores prácticas recomendadas por la OMS; México fue el primer país en empezar una respuesta de preparación, pero solamente si se vuelven realidad las medidas preventivas, es lo que nos augura que tengamos una epidemia razonablemente limitada, que de todos modos va a ocurrir, pero que no sea tan intenso el número de contagios, de hospitalizados, de casos graves para que esta capacidad ya expandida del sector salud nos permita atender a todas y todos”.