Julio César no sobrevivió a la descompresión de su cuerpo

Las autoridades no pueden confirmar el deceso, a pesar de que ya no presentaba signos vitales, pues según los protocolos deben extraer el cuerpo y aplicarle reanimación cardiopulmonar

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Julio César, el hombre de 36 años que estaba atrapado en una noria ubicada en la comunidad de Montitlán, Cuauhtémoc, murió esta tarde al realizar las maniobras de rescate, pues su cuerpo entró en una situación crítica debido a la descompresión, además de que se presentaron dos colapsos de tierra que lo cubrieron de nueva cuenta hasta el cuello.

Sin embargo, en una rueda de prensa conjunta, la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) y la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, informaron que no pueden confirmar el deceso, pues “el protocolo indica que una vez que se logre rescatar el cuerpo se tiene que hacer un proceso de reanimación cardiopulmonar”.

En su intervención, Osvaldo Zavala, director de operaciones de la PC Jalisco, indicó que “seguirán las labores de extracción de Julio, y aunque aún no se puede afirmar su deceso, ya no presentaba signos vitales”.

Asimismo, expuso que el deterioro del estado de salud de Julio César se dio cuando lograron desenterrarle la cadera.

Al respecto, el médico Fernando López Llerenas, de la Cruz Roja Jalisco, explicó que “un paciente que dura mucho tiempo sometido a presión ya sea por una estructura o en este caso por la presión de la tierra, tiene pérdida de fluidos o de flujos sanguíneos en las extremidades, lo que causa un deterioro en los tejidos que están sometidos a esa presión”.

Añadió que “cuando se restablece ese flujo sanguíneo, todas esas toxinas o lesiones en las extremidades empiezan a generar problemas en los sistemas respiratorio, circulatorio y neurológico. Esto le pasó a Julio César, quien en minutos se deterioró su estado de salud hasta quedar inconsciente y llegar a fase crítica”.

Finalmente, el geólogo Carlos Navarro, asesor en riesgos geológicos de la UEPC, refirió que las condiciones para el rescate eran sumamente complejas.

“Es difícil trabajar con este material volcánico porque no se puede contener. Los esfuerzos que se hicieron desde los primeros días fue contener a su alrededor los derrumbes constantes, en un entorno muy cerrado”, apuntó.

Indicó que la situación de Julio César era como estar atrapado en un reloj de arena que por más que se intentaba desenterrar a la persona, seguía cayendo material sobre él.