En México hay un gobierno inefectivo: Leonardo Morlino

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En días pasados, Leonardo Morlino, de la Universidad LUISS de Roma, Italia, impartió la conferencia “Régimen híbrido y democracia sin Estado”, en el auditorio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, con motivo del 40 aniversario de este plantel y de los 80 años de esta institución educativa.

En su disertación, Leonardo Morlino comentó que en la mayoría de los países, ha habido una transición política hacia la democracia en los últimos 50 años, deteniéndose en algunos países, sobre todo de América Latina en el año 2004.

Dijo que régimen “es el conjunto de instituciones de gobierno y de normas que se formalizan o están informalmente reconocidas como existentes en un territorio determinado y con respecto a una determinada población”.

En el autoritarismo, comentó, se impone la voluntad de quien ejerce el poder sin que haya consensos o participación social, lo que reduce la libertad y autonomía, afectando así los derechos humanos.

Por otro lado, comentó el ponente, “el régimen de la democracia es donde hay elecciones libres, competitivas, regulares y correctas. En la democracia moderna, aunque la titularidad del poder le sigue perteneciendo al pueblo, su ejercicio se lo delega a los representantes seleccionados mediante elecciones, por eso la democracia actual es, por definición, representativa”.

Leonardo Morlino resaltó que entre el régimen autoritario y la democracia existe, en medio de ellos, un régimen híbrido, a partir de las décadas de los 70, 80 y 90, dando paso a la democratización de varios países. Este régimen, expuso, “no tiene todos los requisitos autoritarios y sólo cumple con algunos de la definición mínima de democracia. Dentro de este régimen existen tres conceptualizaciones: democracia sin Estado, democracia liberal y democracia liberal sin Estado”.

Para el ponente, desde los años 90, México se encuentra con una democracia sin Estado: “México se encontraba en un camino a la democracia desde el 2000; sin embargo, en 2011 se estancó en una crisis sin consolidación de la democracia. Hay un límite muy fuerte a la independencia judicial, hay problemas en la manera en que se desarrolla el proceso civil. Hay crimen organizado, violencia y corrupción; además, las organizaciones de derechos humanos son limitadas en su actividad. Hay un gobierno inefectivo”, dijo.

Para concluir, dijo que la situación actual de México es compleja y no alcanza estabilidad democrática: “Hay obstáculos para su consolidación derivado de fuerzas antisistema como las organizaciones criminales y la corrupción”, finalizó.