Diputadas y diputados, ¿están satisfechos con su trabajo?

0
56

¿Alguien conoce bajo qué premisas o lineamientos legislan nuestros diputadas y diputados locales? ¿Quién les dice qué iniciativas presentar? Entiendo que hay un trabajo inercial, una dinámica prestablecida e inherente como cuando se aprueban las cuentas públicas, presupuestos, fiscalización de recursos y emisión de decretos. Sin embargo, esta es una labor más administrativa que de trascendencia legislativa.

¿Dónde están las grandes reformas estructurales, indispensables para mejorar el funcionamiento de nuestras instituciones, que rompan inercias y tengan una visión prospectiva, cuyo impacto eleve la calidad de vida de los colimenses? La última reforma estructural fue la de pensiones, aprobada en la 58 legislatura y que evitó el desastre financiero del estado: pensiones era una bomba de tiempo.

Vale la pena la reflexión: ¿Qué diferencia la 59 legislatura de las últimas cinco anteriores? No recuerdo, no me llega a la mente un hecho, un trabajo, dentro de estos casi seis meses que marque una clara diferencia entre esta legislatura y las anteriores, algo que sin duda debería de preocupar a las y los diputados de Morena, porque son ellos quienes más enarbolan la bandera del cambio histórico y la esperanza.

Podría recurrirse a la gastada narrativa del cambio y el contrapeso institucional (el congreso local está constituido mayoritariamente por diputados de oposición al partido en el gobierno estatal), pero ya la 58 legislatura presumió eso, además hay que recordar que en la 52 legislatura, allá por el año 1997-2000, también hubo un equilibrio en el congreso local: diez diputados de oposición y diez correspondientes al PRI.

En lo personal estoy a favor de los contrapesos. Es lo más sano para nuestra democracia. La aplaudo totalmente. Pero no deja de ser retórica y en términos mediáticos es un cohetito quemado eso del cambio en los labios de políticos. ¿Dónde están las grandes reformas que requiere el estado? Por eso la pregunta de cómo legislan nuestros diputados adquiere relevancia.

¿Habrá, en todo caso, algún diagnóstico, algún estudio que visibilice las necesidades de actualización de las leyes en el estado, que marque la ruta crítica en términos de actividad legislativa, que revele las carencias estructurales de las instituciones y que sugiera cambios, reformas impostergables?

De que existen insuficiencias las hay, son patentes. Por ejemplo, por qué no promover una iniciativa para fortalecer los mecanismos de prevención contra la violencia feminicida. Está demostrado que la mayoría de las mujeres asesinadas por sus parejas tuvieron claros antecedentes de violencia, ¿por qué no actuar durante esa etapa para prever el asesinato, desde el momento en que se presenta una denuncia por violencia doméstica, por agresión, por amenaza?

Creo que los legisladores están más comprometidos en la promoción de su figura, descuidando así su práctica legislativa. ¿Qué han hecho, por ejemplo, en términos legislativos, para impedir que se agote el agua en las zonas conurbadas del estado?

El estrés hídrico del estado está plenamente documentado y se agudiza en la época de estiaje; sin embargo, no se aprecia ninguna reforma o ley que contribuya a solucionar este problema: dónde están los foros, los análisis, el trabajo conjunto para construir soluciones con expertos y articular estas conclusiones con la labor legislativa.

Sale un diputado recogiendo basura en la playa y sube la foto en el Facebook, y en eso acaba todo. Qué bueno por el legislador que limpia las playas, pero le pagan para legislar no por recolectar basura. Además de que esa labor se desvirtúa en el momento de tomarse la foto. Y así hay muchos otros temas de gran trascendencia que no se están analizando, que se dejan de lado y que, en un futuro inmediato, nos cobrarán factura.

Las y los legisladores deberían analizar los estudios elaborados en los centros de readaptación social, lo que dicen los expertos en fenómenos delictivos como el robo a casa habitación. Se hace mucho en una cuestión de ataque frontal al crimen, pero creo que el legislativo podría contribuir en un componente estructural, más profundo, como es la construcción de un marco legal que optimice el trabajo de seguridad.

Un trabajo más racional y, en contra partida, menos pasional, partidista y que deje lado los protagonismos. Lo decía Aristóteles: la ley es razón y quita ese elemento animal, pasional, tan característico en la demagogia y las formas despóticas de gobierno.

Dos puntos

La mejor retórica para un político es la que se plasma con los hechos en la realidad. Hablar con acciones más que con palabras. Sus logros y resultados serán, indudablemente, su principal carta de presentación en el 2021. ¿Hasta el momento, están satisfechos con su trabajo?