El verdadero trasfondo de Santa Lucía

La construcción del aeropuerto de Santa Lucía quedará como un monumento a la intransigencia, pues el presidente optó por cancelar el aeropuerto de Texcoco, que ya tenía un avance de construcción del 30 por ciento, contaba con los permisos internacionales y de acuerdo a los expertos era el más viable; optó por cancelarlo para validar su discurso propagandístico anticorrupción, un discurso que nunca pudo llevar a los hechos, al no existir nadie a quien castigar por corrupción por Texcoco. ¿Dónde están los empresarios, funcionarios encarcelados por estos supuestos actos de corrupción?

De qué sirve construir un aeropuerto que no será seguro y carecerá de los permisos internacionales de operación. Ingenieros en aeronáutica, pilotos, controladores aéreos y académicos han expresado que Santa Lucía no es una opción viable.

Sin embargo, el empecinamiento del presidente, y el sospechosos proselitismo de Rioboo, su contratista favorito, terminaron por triunfar: ayer, sin importar lo que dicen los expertos y los análisis técnicos, el presidente Andrés Manuel dio el banderazo para iniciar las labores de construcción del Aeropuerto Internacional General Felipe Ángeles.

El gobierno de la Cuarta Transformación podrá iniciar la construcción de este aeropuerto; eso no será lo difícil. Lo imposible será contar con los permisos internacionales, indispensables para que en un aeropuerto aterrice cualquier nave proveniente del mundo.

De acuerdo a especialistas que opinaron para el periódico Expansión, Santa Lucía es inviable por varios factores, entre los que se encuentran el uso ineficiente del espacio aéreo, la falta de permisos para operar en Santa Lucía, el tamaño insuficiente en la base militar para construir las pistas necesarias y la complejidad en el control aéreo. Además, no serviría para solucionar el problema de la saturación, que es la razón principal por la que se plantea la necesidad de un nuevo aeropuerto.

Eso es lo que dicen los expertos. Hay que considerar, además, que la opción de Santa Lucía implicaría una operación poco eficiente, pues habría problemas de control aéreo para coordinar las aeronaves: el 85% de las operaciones que salen y entran al actual aeropuerto lo hacen desde el norte y pasan por encima de la base militar de Santa Lucía, desde donde los controladores comienzan a acomodar las aeronaves para su llegada al aeropuerto capitalino, explicó Víctor David Anguiano, presidente del Colegio de controladores de Tráfico Aéreo (COCTAM).

Poner en funcionamiento los aeropuertos de Santa Lucía y Benito Juárez, como lo planea el gobierno federal, complicaría la operación aeronáutica en esa zona, pues los despegues y llegadas deben pasar por encima de Santa Lucía, lo que generaría una saturación en ese espacio.

De ahí resulta preocupante lo que dijo el contratista favorito del gobierno de Andrés Manuel, y principal interesado en que se construya el aeropuerto en Santa Lucía, José María Riobóo, al descartar este problema con el axioma de que los aviones no chocan el aire, porque automáticamente se repelen.

No hubo nunca, por otro lado, ningún acto de corrupción. Incluso el mismo presidente lo reconoció implícitamente al invitar a estos empresarios de Texcoco a que invirtieran en Santa Lucía, algo totalmente ilógico, pues para que quería invitar el presidente a personajes corruptos. ¿Dónde está la lógica?

Desde que tomó esa decisión de cancelar Texoco, una determinación sin sustento y sin razón, la economía empezó a caer. Y es que los inversionistas no entendieron porque tomaba esa decisión el presidente: tirar a la basura miles de millones de pesos en una obra que tenía el 30 por ciento de avance físico, afectar las calificaciones crediticias del país, lastimar las finanzas públicas ante las demandas por incumplimiento de contrato; todo lo negativo que representaba esa decisión.

La cancelación de Texcoco reviste importancia no porque ganara la decisión del presidente de construir en Santa Lucía, sino por la forma, la manera en como el presidente toma decisiones. Por eso reviste importante el tema de Santa Lucía, y lo que viene.

Dos puntos

Colima es la primera entidad en instalar el comité de apoyo para el Censo de Población y Vivienda 2020. Este hecho habla de la importancia que le da el gobierno de Ignacio Peralta a la información estadística que genera de manera fidedigna el INEGI, cuyo trabajo estadístico permite fortalecer las políticas públicas y tomar decisiones acertadas. Y es que las decisiones deben tomarse con base en análisis técnicos y en la opinión de especialistas, no sólo en lo que uno piensa es mejor.