La importante labor del docente durante el Covid-19

Quienes no han tenido descanso en este tiempo desde las primeras acciones del Covid-19, han sido sin duda los maestros, pues desde los primeros anuncios de la suspensión de actividades estuvieron atentos a las indicaciones de las autoridades educativas a nivel federal para poder tener al alcance los mecanismos y las reglas de operación de la educación a distancia en cada entidad.

Y es que no es fácil habilitar una plataforma, contenidos y formas de evaluar en una modalidad que no se había trabajado; es una realidad que se utilizaban las TICS (Tecnologías de la Comunicación e Información) en el aula, pero nunca se había presentado un escenario en el que la indicación fuera estar en resguardo domiciliario para evitar un contagio.

Si bien es cierto que algunas instituciones de educación privada cuentan con ciertos programas de Franquicias Educativas para impulsar los aprendizajes de los alumnos, éstas tampoco estaban preparadas para trabajar durante un tiempo incierto, mientras los alumnos desde casa estaban conectados a un dispositivo.

Es decir, amable lector, lectora, todos tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias, tanto la educación pública como la privada tuvieron que hacer adecuaciones en sus programas y formas de evaluación, así como reorganizar su trabajo para que el ciclo no se frenara.

En ese ínter, se vivió un tiempo en el que mientras se diseñaban las plataformas y los esquemas de cómo trabajar a distancia, los docentes de todos los niveles educativos, a través de videoconferencias y utilizando plataformas digitales como WhatsApp y Facebook, diseñaban de manera previa una serie de actividades para que el alumnado realizara algunas actividades en casa, pero además, estaban en continua capacitación, en reuniones con los colectivos docentes de las diferentes zonas escolares y toma de acuerdos para que los estudiantes tuvieran al alcance contenidos, presentaran actividades y así poder ser evaluados.

Mientras tanto, los padres de familia que tampoco estaban preparados para un escenario como lo es el Covid-19, mostraban en algunos casos solidaridad para los maestros, puesto que el corte de actividades fue inmediato, buscando proteger la integridad física y la salud del alumnado, pero no todo fue asimilado de la misma forma, hubo también un poco de incomprensión, en algunos casos estrés y en los más críticos esperaban que se reanudaran de inmediato las actividades.

Pero la realidad era una y fue la que imperó todo este tiempo: Evitar contagios de alumnos de educación básica, media superior y superior, era un tema toral para evitar que se dispararan las cifras del nuevo coronavirus en el estado de Colima.

En ese sentido, las acciones del Gobierno del Estado, a través de Ignacio Peralta Sánchez, antepusieron la seguridad y salud de miles, a seguir operando como otras entidades que al día de hoy ya colapsaron la atención hospitalaria para sus habitantes y cito el caso de la Ciudad de México y Estado de México, por mencionar algunos.

Si no hubiera sucedido así, imagine usted amable lector, lectora, ¿cuántos contagiados tendríamos al día de hoy?

Todo este tiempo los maestros ahí estuvieron, trabajando en casa, conectándose a diferentes horas, preparando los materiales para subirlos a la plataforma y una vez organizado y validado por la Secretaría de Educación, se pudo poner en marcha un extraordinario trabajo para que miles de alumnos en el estado, pudieran continuar con su ciclo escolar a la distancia de manera ininterrumpida, porque si no era de esta forma, las medidas hubiesen sido desfavorecedoras para todos, pero de manera responsable todo el sector educativo estuvo trabajando para que a través de Google Classroom cada alumno tuviera una cuenta personal y de esta forma adjuntar sus trabajos para ser evaluados y culminar de forma exitosa este ciclo.

Pero esto trae más trabajo para el docente, que ahora pasa más tiempo “conectado”, revisando, evaluando y subiendo a una plataforma los resultados de los alumnos, siguen conectándose en videoconferencias para recibir notificaciones e instrucciones, en pocas palabras, los docentes tienen una carga excesiva de trabajo; sin embargo, si las labores que realizan al cruzar la puerta del plantel no se perciben en algunas ocasiones, menos serán visibles las que se hacen a la distancia.

Pero ahí están los maestros, adaptándose a los nuevos retos, acatando disposiciones de las autoridades federales y estatales, todo con una finalidad: El bien de miles de alumnos de los diferentes niveles educativos en el estado.

Para todo el gremio, llámense Supervisores, Asesores Técnicos Pedagógicos, Directivos, Docentes y Administrativos de los diferentes niveles educativos, mi reconocimiento por lograr en un panorama tan adverso, tan complicado e incierto, que la educación no se detenga, sino al contrario, avance y nuestros alumnos puedan dar buenas cuentas al finalizar este ciclo escolar.

Gracias por ser parte de los héroes anónimos, la historia registrará su gran aportación en tiempos de crisis, dejando en alto el nombre del maestro en la sociedad, como el verdadero formador de las personas que en el futuro no tan corto, llevarán las riendas de nuestra sociedad. ¡Gracias, gracias, gracias!